La década prodigiosa para la franquicia en España

  • Los ingresos anuales de las firmas crecerán casi un 10% con la digitalización

  • El número de negocios ha aumentado desde 2007 en un 58%, hasta los 1.348

El sistema de franquicias español ha conseguido en los últimos años hacerse, por méritos propios, un hueco en la economía nacional. Mientras muchas de las compañías que operaban en nuestro país se desinflaban en cuanto a ventas o empleos, las firmas que han apostado por franquiciar su negocio han experimentado en una amplísima mayoría una mejora de todas sus variables, incluso en los años más arduos de la crisis económica; y eso que la crisis financiera, la que cerró el grifo de los préstamos, también afectó al igual que al resto del tejido empresarial a la franquicia.

Sin embargo, ni la falta de financiación ni el descenso de la confianza del consumidor consiguieron mermar la buena evolución de la franquicia en España en la última década. En los últimos diez años, coincidiendo con la debacle económica nacional e internacional, el sistema de franquicias español vio cómo su número de redes, de establecimientos, de empleo y de facturación mejoraba.

En concreto, el número de cadenas que franquician en nuestro país ha pasado de 850 en 2007 a 1.348 en 2017, lo que supone un aumento del 58%. Ese incremento de las redes ha traído consigo otro de los establecimientos, y si hace diez años la franquicia en España contaba con 59.182 locales operativos, a cierre de 2017 esa cifra se había incrementado un 25%, hasta los 74.398 establecimientos abiertos, según las cifras oficiales de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF) a las que ha tenido acceso elEconomista Franquicias.

Mejora del empleo

La apertura de esos nuevos locales ha traído consigo también una mejora de los niveles de empleo en la franquicia en España. Si hace una década 234.415 personas trabajaban para firmas franquiciadas en nuestro país, el pasado 31 de diciembre esa cantidad había subido hasta los 278.951 empleos, un 18,9% más.

El aumento del número de redes, de establecimientos y de empleos también se ha traducido en una mejora de las ventas de este sistema de negocios, que ha pasado de facturar 24.677 millones de euros en 2007 a 27.592 millones de euros diez años después, lo que supone un 11,8% más.

Sólo en el último año, entre 2016 y 2017, el número de redes franquiciadoras en España aumentó un 3,8% -de 1.298 a 1.348-, el de los establecimientos, un 5,4% hasta 74.398 (3.857 puntos de venta más), el de los empleos, un 3,7%, con un total de 278.951 personas trabajando para el sector (9.965 más que un año antes), y el de la facturación, un 2,2%, 600 millones de euros más hasta los 27.592 millones de euros.

Una serie de mejoras que para Xavier Vallhonrat, presidente de la AEF, “es un síntoma más que evidente de que se están gestionando bien los negocios, por parte de franquiciadores y franquiciados, lo que se traduce en una mayor seriedad, confianza y profesionalidad de la franquicia de cara a quienes apuestan por formar parte de este modelo de comercialización empresarial, bien franquiciando sus compañías o bien abriendo una franquicia”.

Sectores líderes

Aunque en términos generales, la buena evolución de este sistema se debe a la proliferación de marcas de todos los sectores, tres siguen siendo los segmentos que más tiran al alza de la franquicia en nuestro país. Se trata de la alimentación, la hostelería y la moda.

Entre los tres suman 504 redes -el 37,3% del total-, cuentan con 31.763 establecimientos abiertos -el 42,7%-; dan empleo a 160.964 personas -el 57,7%-, y facturan 18.441 millones de euros -el 66,8% del conjunto del sistema de franquicias español-.

Si en lo que a redes se refiere la moda es la que no da puntada sin hilo, al ser el sector que más enseñas franquiciadas cuenta en su seno -238 integradas en ocho subsectores de actividad como el prêt-à porter femenino, la moda masculina, la moda infantil, o los accesorios, entre otros-, la alimentación sigue siendo la auténtica locomotora de la franquicia en España.

Este sector, nutrido por el boom de los supermercados y las tiendas de alimentación especializadas que apuestan por la franquicia, es el que más factura, el que más establecimientos tiene abiertos y el que más empleo genera actualmente en nuestro país. En el último año, las franquicias de alimentación facturaron 10.740 millones de euros, lo que supone el 38,9% del total del sistema.

Por detrás se situaron dos subsectores de la hostelería, el del fast food -con 2.678 millones de euros-, y el de restaurantes y hoteles (2.243 millones de euros), y el sector de los servicios y transportes, cuya facturación fue de 1.342 millones de euros.

La tecnología como aliada

Aunque ese sector lleva ya varios años implantado en nuestro país, todavía sigue siendo un elemento con proyección para la franquicia en España, al igual que el de los gimnasios, que sigue viviendo una época de plena expansión con la llegada de nuevas firmas internacionales a nuestro mercado.

Otro sector que, según Vallhonrat, tiene posibilidades de crecer es el inmobiliario, cuya evolución se vio muy comprometida durante los años de la crisis. Eso sí, su crecimiento ha de venir, según expertos consultados del mismo sector, de la mano de la tecnología.

Artículo originalmente publicado en El economista

2018-04-30T12:38:20+00:00 abril 30th, 2018|España, Retail|Comentarios desactivados en La década prodigiosa para la franquicia en España